Maneras y formas de llamar la atención a un empleado….

      Casi seguro que alguna vez te han llamado la atención por tu trabajo, de algún modo es positivo que si no estás haciendo tus tareas bien es que te rectifiquen, para mejorar. Pero ¿lo han hecho como esperabas? ¿Te han echado la bronca delante de todos? ¿Te han puesto en evidencia delante de tus compañeros? ¿Los motivos por los que te llaman la atención no los entiendes? ¿No comprendes porque a ti y no a otro?. Esta serie de preguntas te planteas cuando has fallado y te llaman la atención. No me voy a centrar en cómo te sientes cuando fallas, pero si en las formas de darte el “toque”, hay muchas maneras de recriminar un comportamiento a un empleado y si son las adecuadas aceptaras esas rectificaciones y no te quedarás con mal sabor.

   Como jefe de equipo o líder, dar una bronca o avisar a un trabajador que lo está haciendo mal, no son situaciones fáciles, según el motivo, comprender al empleado y su comportamiento, hay que plantearlo de una forma u otra: si es por comportamiento debemos ser más “psicólogos” y si es por un fallo de realización de tareas o tipo trabajo, enfocarlo desde un procesamiento más “racional”.

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  Cuando una conducta no es la adecuada, hay que cambiarla, por el bien de los compañeros, es complicado explicar que comportamiento es el apropiado, pero lo que está claro es que al empleado debes tratarlo como persona, siempre pensando cómo te gustaría que te lo dijeran a ti. En este momento, sí que tienes que mostrar seriedad y transmitir ideas claras, con las rectificaciones oportunas, huye de los reproches, que te explique porqué actúa de esa manera y entre los dos llegar a un punto donde os entendéis. Pienso que echar una bronca desestabiliza al trabajador, a veces es inevitable, pero si puedes hazlo de manera sutil y con elegancia. El resultado es que al compañero le quede claro que va por el camino equivocado y cuáles son los pasos que dar para cambiar.

  Si la conversación es para reprochar un fallo, poner la atención sobre una equivocación, tener sentido común a la hora de transmitir el mensaje será clave. Si no sabes porque ha pasado, debes preguntar, que el trabajador de sus argumentos para hacerte una idea de la situación, porque ha ocurrido y a partir de ahí buscar alternativas para que no vuelva a pasar. Desde un nivel más global hasta el individual, hacer comprender la importancia de que el trabajo se haga correctamente y la responsabilidad de cada empleado con las tareas que realiza es vital para el funcionamiento correcto del equipo. En un tono dialogante, alternando los turnos de palabra, que no sea un monólogo por tu parte, sino estará deseando que acabes para marcharse y no habrá captado el mensaje. Apelando al sentido común, plantear los inconvenientes que provocan un error y las consecuencias.

    Visualizar el tipo de llamada de atención que vamos a llevar a cabo hará que no dudes, estás hablando con un compañero, no alguien ajeno, lo volverás a ver al día siguiente y trabajáis juntos, por ello mucho cuidado con lo que dices y cómo lo dices. Son situaciones tensas, hay que quitarles eso, sí darles importancia, pero los detalles son los que diferencian de cómo se captará el mensaje. Nunca te pongas a dar una bronca delante de los demás, si el fallo es individual, eso hace muy pequeño a la persona, que se siente menor. No chilles, mantén la educación y respeto mutuo. Al final el resultado que se busca es de sacar un compromiso de mejora y responsabilidad, sin alterar mucho las rutinas de trabajo.

  Que opinas de las maneras de hablar con un empleado para cambiar su comportamiento. Has pasado por esta situación ¿me la cuentas?.

Consecuencias de un agobio en el trabajo sin que todavía haya llegado…

      Si para realizar tu trabajo depende de la cantidad que te llega, estas en una cadena, hay picos de mucho trabajo y otros de no tanto, es decir, que no hay una continuidad, es difícil planificarse, pero si a esa complicación le añades tus posibles agobios, inseguridad y falta de soluciones para problemas u obstáculos que todavía no han llegado, se plantea una situación muy difícil. Después de diseñar un planning del día, te sirve de guía y como tal puedes modificar según momentos o circunstancias, adecuar para el mejor rendimiento del equipo de trabajo y equilibrar la realización de tareas.

    Tú como responsable de sección no puedes dudar, ni mostrar nervios, porque eso se contagia, es inevitable el estrés, pero no hagas más difícil la situación creando dudas sobre lo que todavía no ha pasado, situaciones no previstas. También es un error compartir ese malestar, no puedes estar trasladando esos nervios y falta de organización a las secciones que dependen de ti o que están a tu lado, en gente no preparada para estos puestos a la mínima complicación saltan los problemas. Vale que tengas que organizarte, pedir ayuda cuando hace falta, no antes, porque si no rompes la rutina de trabajo de los demás.

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     Esta actitud influye en tu equipo, creando confusión y agotamiento, porque no tienen su trabajo organizado, van de un lado a otro, dejando tareas por hacer y no acaban por terminar ninguna. Esto provoca en el trabajador una sensación de no saber dónde está ni lo que está haciendo, solo espera que sea la hora de acabar para irse. Y en un clima de estrés los comportamientos cambian sino se está preparado, infecta a otras secciones o partes de la organización, por tanto la productividad está comprometida.

     Si tienes las cualidades que un líder no debe tener, debes cambiarlas, serenidad, comprensión, diálogo son importantes. Contar con la opinión de tu equipo es clave, porque gracias al trabajo rutinario que hacen puedes optimizar en tiempo y eficiencia. Hacerles partícipes en cada área de trabajo que ellos son responsables, buscando mejoras en los procesos. Que tú seas el timón del barco pero ellos son la maquinaria.

      Con una capacidad resolutiva inmediata, los inconvenientes los superas, ideas claras y anticipación, todo en conjunto para que el rendimiento del equipo sea efectivo. Si no estás en tu mejor momento de ese dia minimiza las consecuencias, no aportes negatividad, no muestres estar perdido, apóyate en personal de tu confianza para salir adelante.

Como reaccionar ante el despido de un alto cargo….

      En las empresas cuando los números no cuadran se toman medidas, normalmente los recortes afectan al personal base, pero para cambiar la perspectivas y coger un nuevo camino, en busca de una mejora, se hacen cambios en la dirección  Prescindir de un alto cargo es una decisión delicada: porque no sabes como va a reaccionar tu personal, que rumbo va a tomar la empresa, que consecuencias puede tener. No tienes previsto la situación que se va a generar y por ello el “recambio” o sustituto de ese directivo no sabes como actuará. En resumen, que el despido de una persona de dirección puede afectar a la estabilidad de la empresa.
     El clima que se genera es de desconcierto, saltan los rumores, aumenta la confusión entre la plantilla y mas aun sino se recibe un información por parte de la empresa. Puedes pensar; si eso pasa en lo alto que nos puede pasar a nosotros. No es cómodo este tipo de situaciones, porque el miedo aparece, puedes perder tu puesto de trabajo y eso te afecta emocionalmente, provocando una bajada de rendimiento, menor productividad y falta de confianza.
     El trabajador ya de por si dentro de su zona cómoda se siente tranquilo, cuando la estabilidad o el equilibrio se pone en peligro es cuando aparecen las dudas sobre tu situación en primer lugar y después de la empresa. Te preocupas si las medidas que se han tomado seguirán en otros departamentos, piensas que estas decisiones son el resultado de que la empresa no va demasiado bien, por supuesto confías en que todo sea para dar una nueva perspectiva.
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      El departamento que tiene un papel importante es el de comunicación, informar en todo momento a la plantilla y por supuesto con claridad es una tarea que determinara a largo plazo el clima laboral. Comunicaciones fuera de tiempo y mensajes confusos no ayudan mucho al estado anímico de los empleados. Si la comunicación interna es importante no menos la externa, transmitir a los proveedores, socios y afines a la empresa una posición de fortaleza y un mensaje de tranquilidad, explicando los motivos, las nuevas ideas que se tienen y los resultado que se esperan conseguir.
     Una vez que ha pasado la tormenta en los días previos a ese despido y con las informaciones transmitidas se vuelve a una calma tensa, porque no sabes que va a pasar, el barco esta sin capitán, el timón no tiene dueño, pero percibes que las cosas vuelven su sitio poco a poco. Tras buscar un recambio o sustituto al directivo se inicia una nueva etapa, que te contare en otro post, de como desde abajo se ven esos cambios de fichas.
     Para acabar, no es agradable que ningún trabajador pase por esos momento difíciles de sentirse desprotegido cuando un alto cargo es despedido, porque te inundas de pensamientos negativos, por ello la comunicación es esencial para acallar rumores, tranquilizar y despejar dudas.

Personas sin alma…..

    En el mundo de las organizaciones hay que renovarse continuamente, las empresas siempre quieren estar en primera linea. En esta tormenta de decisiones y toma de medidas surgen una serie de personajes que no ayudan al desarrollo empresarial, pero son perfiles creados por las propias empresas. Seguro que conoces a alguien que resulta ser una persona toxica para ti o tu entorno, o una persona desmotivada y negativa, o personas que venden humos prometiendo de todo, por supuesto personas poco preparadas que se creen dioses.
    Lo que no había visto hasta ahora es un perfil algo extraño de identificar, porque siempre he creído en la integridad de las personas, no creo que nadie se malo hasta que demuestre que lo es en base a hechos o acciones.Pero si que esta aflorando un tipo de personas que llamaría “personas sin alma”, me explico, porque este termino tiene mucho que decir desde donde se interprete, me refiero a personas que no les importa en ningún momento los demás, siempre hablando desde el punto de vista empresarial, es decir gente que hace daño a los compañeros con sus comentarios, acciones o decisiones, sin importarle el resultado, personas si se puede llamar sin conciencia, pero que están en ese puesto elegidos por la empresa.
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    La gente así esta a las ordenes de las altas esferas, no tiene ningún tipo de implicación emocional, aguanta de todo: broncas, cabreos, desplantes e incluso gritos, e incluso como puede ser faltas de respeto o educación ya seria inaguantable, por eso también me compadezco de ellos porque están en una posición muy difícil. Por eso su personalidad se ha forjado a base de golpes y le piden resultados aplicando las mismas tácticas y formas.
  Juegan mucho con la psicología inversa o dañina, buscan hacer sentir mal al otro de cualquier manera, en vez de ser un punto de apoyo para sus compañeros. Presionan hasta ahogar, piden explicaciones donde no las hay y justificaciones imposibles de entender, ah eso si, no les plantes cara porque sino te califican de protestón o rebelde. Creo que este tipo de personas la relación que mantienen con sus empleados no es bidirecciónal, es una dictadura en cubierta, al servicio de algún alto cargo. No existe ningún tipo de feedback con quien tiene relación y siempre lo que busca es salvarse uno mismo de las posibles responsabilidades. Se encuentran cómodos en climas laborales adversos, con tensión, estrés y dificultades, que es donde mas se dan a conocer. La empresas eligen a estas personas con dos objetivos claros: intentar que según que empleados cambien de actitud o por otro lado que abandonen la organización.
     Quiero pensar que en el fondo de su personalidad les afecta la manera con la que plantean su trabajo, porque sino que tipo de gente así puede tener familia e hijos. Así pues en algún momento se verán afectados y cuando llegan a la empresa solo interpretan un papel. Como poder intentar comprenderlos o llegar a tener una relación mas o menos buena, a través de la comprensión, entendimiento y nunca desistir, siendo fuertes en nuestras ideas, responsabilidades y creyendo siempre en desarrollar de la mejor manera nuestro trabajo. Es un camino largo y duro pero no rendirse. En cierta ocasión un jefe me dijo una frase de estas que se te queda “hasta el diamante mas duro a base de golpes de rompe”, sin comentarios.
    Quitar esa protección o armadura tras la que se esconde sera nuestra tarea, ver la persona que hay detrás mas que nuestro superior. Posición firme, fuerte y si llega el caso plantear la situación a otros altos cargos.
   De verdad hace falta un perfil de este tipo en las empresas, no seria mas fácil ser mas dialogante, ponerse en situación contraria, a partir de ahí buscar alternativas y solucionar problemas.

Todo puede acabar en un momento.

  Esta semana se ha incendiado un edificio en la calle de al lado de mi casa, sin incidentes serios, nada mas que los daños materiales. En el local de al lado donde se produjo el incendio hay un negocio de pollos asados y tengo amistad con el jefe, “el empresario” le llamo, un tío joven, con ganas de trabajar, un luchador. No le importa descansar, ya que abre todos los días, dice que ahora lo que toca es “currar”, tiene una actitud que valoro mucho cuando se trata de un joven emprendedor. Tras el incendio en el primero que pensé fue en él, si había tenido daños en el asador y como se encontraba. El domingo fui a verlo, todavía tenia el susto en el cuerpo y por lo que pude hablar con él, vio muy cerca el final de lo que tanto le esta costando levantar, su negocio. Te cuento toda esta historia para que valores lo que tienes, lo que has conseguido y lo que te queda por hacer, en el momento que menos te esperas puede dar todo la vuelta. Me pongo en la piel de “el empresario” y te surgen una serie de reflexiones en la que antes no pensabas, que son las siguientes:

  • Valoras lo que tienes: cuando día a día estas en primera linea no valoras lo que estas consiguiendo  solo piensas en el esfuerzo y trabajo que desarrollas, el sacrifico que haces por levantar la persiana del local cada día y de lamentarte por no tener una cosa mejor. Hasta que pasa una desgracia como ésta y el final ha estado cerca, es cuando cambias totalmente de perspectiva, das mucha importancia a todo lo que estas haciendo y te sientes un privilegiado por tener esa oportunidad de desarrollar tu trabajo.
  • Fuerzas para seguir adelante: no tienes tiempo para caer y pensar en lo que habría pasado si….., toca centrarse, focalizar todas tus fuerzas en seguir trabando duro para llevar el negocio hacia arriba.
  • Como te planteas el futuro: ya no seguirás rutina, que se te hace cada vez mas pesada, si fuera yo, pensaría en como mejorar y aumentar la calidad del servicio a los clientes, que este hipotético final que no llego sea un punto de inflexión para mejorar aquellas áreas en las que estoy mas flojo: cambio de menús, ampliar la oferta, promociones, etc.
  • Mas humano: supongo que después de una experiencia así te vuelve mas sensible, mas humano, crees que porque te tiene que pasar a ti, pero sin embargo tienes una segunda oportunidad. Cuando eres niño dicen que te pareces a una esponja, que absorbes conocimientos, curiosidades, interés por lo que te rodea, si eres una persona que esta dispuesta a crecer, eso debes volver a potenciarlo, aprender, observar, analizar, tratar con las personas.
      Para acabar quiero que valores lo que estas haciendo, que las situaciones imprevistas surgen, las superarás, pero es importante en que estado quedas una vez pasado el mal trago. La capacidad de recuperación es esencial, para poder hacer frente a lo que tiene que venir, porque el tren no para. No te rindas, valora siempre lo que consigues, aunque sea poca cosa, para ti es un logro.
      ¿Que opinión tienes sobre esto que te he contado?¿has pasado por un mal trago y te has recuperado?¿como lo has hecho?

Te cambian de puesto de trabajo, sales de la zona de confort laboral, y ahora que?

     Cuando llevas tiempo en una empresa o por el contrario entraste hace poco, es inevitable hacerte con unas ideas de avanzar, expectativas de mejora en tu puesto. Pero cuando por circunstancias cambias de lugar, esa seguridad que tenias se vuelve en dudas, miedo y agobio. Empiezas a sentir una serie de sensaciones que no estas acostumbrado, te encuentras fuera de la zona de confort, de tu zona cómoda laboral, no te asustes, porque en el momento te adaptes podrás desarrollar tus tareas con facilidad. Pasas por un proceso, nada cómodo, duro y constante pero con un resultado.
    Es un tema que tiene mucho de que hablar, desde varios puntos de vista, me centraré en el cambio de puesto con tareas similares a las que hacías  pero si este cambio es de departamento, delegación es mas complejo y con mas detalles que tener en cuenta.
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    Lo peor que hay en los puestos de trabajo es que las rutinas dicten tu jornada, en las cadenas de montaje es inevitable que sea así  pero no en otros sitios donde están acostumbrados a improvisar o solucionar problemas sobre la marcha.
  Como te comente antes, el agobio y miedo estarán contigo durante los primeros días,  después la cabeza te ira a mil pensando en la mejor manera de desarrollar tus nuevas tareas, nuevas responsabilidades y te entraran dudas, eso es bueno, en mi opinión,  porque hace que te centres mas en cada tarea, que pongas el 100% de ti para superar los obstáculos. 
     Hay que tener en cuenta también la presión que asumes por querer hacerlo bien o al menos defenderte como tus compañeros, eso supone una carga de estrés mayor, lo que te puede llevar a fallar, pero es normal, de los fallos se aprende y se mejora, analizando como ha pasado y corregir para que no te vuelva a ocurrir. Se trata de coger unas nuevas rutinas e interiorizarlas (como apunto antes, en una cadena de producción). Primero estarás desubicado, descentrado y la situación te desborda, pasas de organizarte tú el trabajo a tener que estar con mucha vista para que no te pille, cambias de poner tu el ritmo a que te lo impongan, dependes de mas gente, por supuesto esto supone que te marean mas y encontraras mas dificultades para cumplir tu trabajo.
    Una vez acabado el tiempo de cambio en otro puesto o la rotación, los primeros días en el puesto que has tenido siempre te encuentras raro, te cuesta organizar mentalmente tus tareas, tienes pocas seguridad en la maquina que llevas, vas siempre detrás del trabajo, de un lado a otro, desorganizado y poco atento. Intenta que los nervios se calmen y poco a poco hazte con tus antiguos hábitos, trabaja con planificación y seguridad, ves adquiriendo las tareas que dejaste y seguro que no tardaras mucho en hacerlas con soltura.
     Como puedes leer, al final es una prueba para ti, los obstáculos te los pones tu, los problemas te los generas tu, porque si tu crees en ti, confías en tus capacidades, cualquier cambio no supone un problema, mas que el tiempo que tardes en adaptarte. Tener seguridad en ti mismo es una cualidad para conseguir llegar a la meta, mejorar cada día que sea una misión.

Tus expectativas y las que tiene la empresa para ti.

      Cuando empiezas un trabajo, lo haces super-motivado, con muchas ganas de hacer cosas y aprender. Te surgen ideas en cada momento, mejoras en cuanto te fijas un poco, tu cabeza es una olla a presión de creatividad. Estás deseando ponerte en faena para poder aportar y ayudar en las mejor, pero, STOP. Ese es tu plan, o tus expectativas, la idea que tenías, pero no es la que tiene la empresa para ti, por varios motivos:

  • No es la prioridad: como dicen muchas veces, buscando excusas sin argumentos.
  • No estás preparado: quiero puntualizar, si acabas de empezar en la empresa es normal, pero si llevar una trayectoria de años, es lamentable que te digan esto.
  • No hay trabajo para tu formación: por estudios, resulta que no hay trabajo en un puesto nuevo o te cambian de puesto porque considerar que no hay suficiente volumen de tareas para que estés ahí. Cuando lo más penoso es que ves que sí que hay, que podrías estar haciendo para lo que te has preparado durante mucho tiempo.
  • Haces más falta donde estás: no quieren prescindir de ti en tu sitio, pero sí que te ponen techo para que sigas creciendo.

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Alguna vez has escuchado estas excusas, ¿seguro que sí?, lo peor que este tipo de argumento desmotivan al personal a largo plazo, se sienten desaprovechados e infravalorados. Pasan a ser un dato más en la empresa. Que puedes hacer para reivindicar una oportunidad al menos, algo para demostrar que no te equivocas:

  • Implicación: después de tu trayectoria en la empresa, no es cuestionable tu aportación en tu puesto, pero sientes que puedes dar más de ti, que quieres participar en el día a día de la organización, que puedes ayudar en lo que sea para conseguir objetivos. Qué quieres contribuir en los avances y el desarrollo de proyectos.
  • Responsabilidad-Superación: esto no cabe duda que lo has demostrado hace tiempo, pero quieres más desafíos, nuevos retos, mayor peso en tus responsabilidades.
  • Determinación (decisión, resolución): gracias a tus experiencias conoces todos los entresijos de la organización, es un punto a favor para tomar decisiones, sabiendo las posibles consecuencias.
  • Constancia: buscar siempre el trabajo excelente.
  • Originalidad y creatividad: aire fresco para el departamento donde vayas, nuevas ideas, regenerar conceptos, cambio de mentalidad, demuestra tu talento.

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      Vaya listado te pasado en un momento, todo se puede decir con una palabra, (bueno dos) ACTITUD POSITIVA. Mantén una visión focalizando tu meta, que ese camino aunque sea largo no te haga desistir, siempre espera la oportunidad, en cualquier momento, déjate ver a la mas mínima, aportando, ayudando, colaborando. Que sepan que existes, que pueden elegirte, no pases desapercibido, hazte notar, con un trabajo eficaz y que podrías hacer de forma BRILLANTE.