Personas que se meten en todo.

      Hay personas que no les importa meterse donde no les llaman y seguro que conoces alguna. Ese tipo de gente irritante, pelota y que siempre busca medallas que colgarse, es un estorbo en el desarrollo de las nuevas ideas. Normalmente el que mete el “hocico” en planes donde no participa lo único que hace es incordiar.

   Esta clase de “gentucilla” el único deseo que les motiva es aparentar, porque ni por formación ni por experiencia pueden aportar en proyectos donde ni siquiera saben de qué van, eso sí, tienen su arsenal de comentarios sin sentido preparados. Es un perfil de empleado que está muy presente en las empresas, sin estudios y poca credibilidad su misión es hacerse ver, aunque sea entorpeciendo el avance en los diseños de las nuevas propuestas o modificaciones de éstas.

2

   ¿Cómo se puede combatir esta gente? es complicado si además tiene el visto bueno de los superiores, porque lo tienen como infiltrado, ya sea en modo chivato o espía para vigilar en qué estado están los nuevos proyectos. ¿Es necesario en una empresa esta figura? pues en mi opinión un rotundo NO, porque lo único que hace es fastidiar con preguntas fuera de lugar, criticas sin sentido y sin aportaciones que valen, es un sueldo poco productivo.

   Una idea para minimizar daños del “metomentodo” es darle algunas tareas de responsabilidad fuera de sus conocimientos, para que coja miedo, algo que le venga muy grande y sea él el máximo responsable, porque al actuar siempre a la sombra de los profesionales los utiliza como escudos y nunca sale perjudicado de los errores, exponerlo en primera línea hará que baje sus ambiciones de notoriedad.

3

   Suele molestar mucho a las personas que empiezan en las empresas, ya sean becarios o de prácticas, lo hace actuando sobre su fachada de “enterado” en cualquier aspecto cuando no sabe nada de lo que se está tratando. Para los nuevos supone una frustración que una persona sin estudios tenga más peso en sus comentarios que los empleados que sí están preparados.

   En fin mucho cuidado con esta clase de persona, puede hacer que se cuestione tu trabajo y profesionalidad, que tus responsabilidades queden en duda y si podrás asumirlas….atentos y no bajar los brazos, saludos.

Anuncios

¿Cómo y cuándo pasar de las palabras a los hechos?

   Los líderes de equipo dirigen a su grupo muchas veces influenciados por su manera de ser: conversador, escuchar, diplomáticos, arrogantes, sobrados, orgullosos, viejas glorias, vendedores de humo, problemáticos, exigentes. Cualquier cualidad que define tu carácter se transmite en cómo vas a dirigir a tu grupo. Desde otro punto de vista, seguro que sabes cuando hay que pasar de las palabras a los hechos, tomar medidas, adoptar decisiones que sean reales.
 1

Cuando…

  Seguro que te das cuenta, ese momento exacto que tienes que cambiar tu forma de actuar, pasar del diálogo a la acción, esa situación se ve venir, porque antes de llegar hay etapas que vas quemando y por las que pasas advirtiendo e informando.
   Si te ocurre con un empleado, la ocasión aparece cuando éste no hace caso a tus recomendaciones y consejos, no atiende a lo que le dices, te torea y pasa de ti. Por tanto debes plantarte y dejarle claro que se acaban las tonterías, que esos privilegios que se cree que tiene no son reales, que es uno más del equipo. Decirlo de otra manera “ponerle las pilas”
2

Como…

   Directa y clara, esas son las claves, sin dudas, que te entiendan a la perfección, que no se puede continuar así.  Ya sea a nivel grupal o individual exigir que no se debe seguir por ese camino, llamar la atención, con un tono duro y autoritario si se da el caso. El objetivo es que te tomen en serio, que sean conscientes de la gravedad de la situación.
   Si el problema es individual exigir un cambio de actitud inmediata, explicando el mal clima que genera con ese comportamiento y sacar un compromiso por parte del empleado para que no vuelva a ocurrir.
  Para acabar, los tiempos los marcas tú, el procedimiento que consideres que es más adecuado, el resultado que buscas es atajar una situación que se puede descontrolar, un comportamiento que puede infectar la estabilidad del grupo.

Ayer me equivoque…

 Ayer me equivoque, así es, me invadió la sensación de haber metido la pata conmigo mismo por la manera que hago las cosas en el trabajo e incluso dudé de la capacidad de mi compañero para hacer ciertas tareas. Es un problema transmitir a los demás la misma exigencia que tienes para ti en el trabajo . Te ciegas en el resultado final y no en los factores o complicaciones que se tienen para llegar a ese resultado.
    Te explico: antes de acabar el turno deje unas indicaciones para hacer un trabajo específico, colocar un material en un sitio ya establecido. Cuando llegó a la mañana siguiente el material estaba en el sitio pero no el que yo había indicado, de primeras cabreo y a las 6 de la mañana, empezaba bien el turno. Hasta media mañana no salgo de mi indignación por no haberme hecho caso y ponía en duda la capacidad de comprensión de algún compañero a mis indicaciones. Cómo estamos cambiando el sistema de gestión en los materiales, me pongo a comprobar donde se ha ubicado ese material en sistema y porque. Después de verificar todos los movimientos me doy cuenta que me he equivocado, que ese material se puso ahí porque donde yo dije el sistema no lo permitía.
3
   Después de esta situación hay varias ideas que he sacado en claro para no volver a repetir errores:
  • Cada persona tiene una manera de hacer las cosas aunque el resultado sea el mismo
  • Permitirme fallar para aprender, la autoexigencia solo lleva al error sin valorar las alternativas.

 

  • No transmitir presión cuando comparto información respecto a la realización de tareas, es negativo para los demás.
  • Por supuesto evitar cabreos innecesarios antes de preguntar o revisar esas acciones.
  • No perder el tiempo en pensamientos negativos (media mañana dando vueltas al tema) atajar las dudas desde un primer momento.
  • Centrarse en el trabajo diario, ayer ya es tarde, es ahora y mañana.
  No hay nada mas humano que equivocarse, trabajar buscando la excelencia y brillantez requiere muchas equivocaciones para conseguir la eficiencia. Los errores te hacen aprender y moldean tus capacidades para enfrentarte a nuevos objetivos, así que siempre adelante y aprendiendo….

¿Que tipo de relación tienes con los compañeros fuera del trabajo?.

         Ayer fue mi cumpleaños y como es de esperar me llovieron las felicitaciones: amigos, familia y compañeros de trabajo. Todo la gente que te conoce y gracias al facebook 😛 se acuerda de ti jeje.  Te lo digo porque ¿que tipo de relación tienes con los compañeros fuera del trabajo?.
            Desgraciadamente mi trabajo es de temporada (me gustaría que fuera todo el año) y estamos un tiempo parados, no tienen relación con el equipo de trabajo, pero con algunos mantienes el contacto durante ese parón, incluso ha surgido una pequeña amistad gracias a trabajar juntos. Eso si, no te voy a engañar, hay compañeros que prefiero no verlos hasta que volvemos a empezar otra vez, porque es complicado entendernos en el puesto de trabajo, ya sea por el carácter, actitud o personalidad, difícilmente puedes tener una relación fuera de él.

                  REUNIONES INFORMALES

      Hay secciones de mi trabajo que cuando están fuera de campaña suelen verse a menudo, ya sea para almorzar, jugar al baloncesto o irse de comida. Sin embargo, en otros departamentos la gente está deseando tener vacaciones para no ver a más de uno y verse con aquellos que mantiene una mejor trato.
        Por supuesto, hay un encuentro donde se promueve el buen rollo y se hace muy a menudo en España, ésta es la cervecita después de la jornada laboral, es importante para mantener las relaciones vivas en el trabajo y limar asperezas, donde en un tono distendido puedes comentar aspectos del día o simplemente desconectar de la rutina, sin agobios ni presiones.

                 BENEFICIOS DE LA CONVIVENCIA

      La convivencia fuera del trabajo fomenta aspectos como el compañerismo, el sentido común, el diálogo sin tensiones, el entendimiento entre todos, conocer a tus compañeros desde una perspectiva diferente, compartir preocupaciones de la vida diaria, encontrar puntos en común sobre aficiones, hobbies, etc. Estas reuniones informales aportan mucho cuando se está en el entorno laboral, crean unión en el equipo de trabajo.
     Existen empresas donde potencian convivir al personal fuera del entorno laboral de diferentes maneras; a través del deporte, como ligas de empresas o partidos de fin de semana, también la convivencia entre los familiares de los trabajadores es importante, ya que para un empleado un pilar importante en su desarrollo es la familia, si además conocen el ambiente donde trabajas a ti te aporta tranquilidad.
2
    No creo que esta unión que tienes con la gente fuera del trabajo influya en el desarrollo de tus responsabilidades dentro de él, la amistad y el trabajo se deben separar, pero no significa que no puedan ser compatibles. Si tenéis claro el lugar que ocupa cada uno en su puesto laboral este tipo de afinidad fuera del trabajo viene bien, en el sentido de que el equipo será más compacto para solucionar situaciones difíciles, más fácil llegar a un punto de encuentro entre todos, ya que más o menos conoces cómo piensan los demás.
     Puedes entender ciertas actitudes de un compañero porque a lo mejor no está pasando un buen momento en el plano personal. Todo tipo de relaciones personales sanas suman beneficios, al final todos somos personas y tenemos que compartir espacio durante mucho tiempo, la mejor manera es conocerse y entenderse disfrutando del tiempo que estás en contacto.

Características de la comunicación para llegar a entenderse.

        He vuelto a la universidad por poco tiempo , se ve de otra manera las relaciones entre los que allí conviven, por supuesto entre los propios alumnos, pero entre estudiantes y profesores es para destacar. No hace mucho, en el mundo universitario los profesores pretendían estar en un escalón más arriba del alumno, (aunque no todos) por conocimientos, experiencia o lo que sea para situarse por encima. Pero el alumno no se quedaba atrás, también quería mostrar su ego y ambición queriendo agradar al profesor. Con el tiempo esto ha cambiado, aunque sigue habiendo “especímenes” de lo dos tipos que recorren los aularios.
   Estuve sentado al lado de donde se improvisó una tutoría, había mucha cordialidad entre profesor y alumno, incluso “colegeo” en algún momento (supongo que no será con todos igual), pero me alegro que por un momento se pusieran al misma altura para poder llegar a ponerse de acuerdo sobre tema que estaban tratando, buscaron un entendimiento, valoraron las opciones, analizaron las ventajas e inconvenientes y al final llegaron al mismo punto.
   Una de los detalles que me resultó extraño fue que hablaban el mismo lenguaje, en el sentido de que en ningún momento parecían alumno y profesor sino dos personas manteniendo una conversación sobre algo. Sin verlos no era capaz de adivinar cual era cada uno por su manera de expresarse, fue una charla entre dos amigos.
       De ese instante recuerdo que hubo mucho compromiso por las dos partes, ninguno quería imponer los argumentos al otro sino que el alumno propone y el profesor decide. Si al alumno no le venía bien la decisión, pues el profesor se prestaba a darle alternativas. Dentro del tema que hablaban (que no entendía nada ya que era de ingeniería) el profesor guiaba al alumno sobre como hacer los ejercicios, qué formas podría usar y éste comentaba sobre las propuestas. Al final el profesor sacó una serie de obligaciones que el alumno tenía que cumplir para realizar la tarea. El estudiante se fue convencido de haber sacado algo beneficioso de la tutoría.
     De esta historia puedo sacar varias ideas aplicadas a la relación entre empleados, mandos intermedios o equipos de trabajo, son las siguientes:
  • El diálogo es importante entre dos partes y más aún en el ámbito laboral, donde muchos factores influyen sino hay fluidez en la comunicación.
  • La actitud por llegar a un punto en común para un beneficio mutuo y ganar tiempo.
  • No estar en una posición autoritaria sin querer ceder y exigir al mismo tiempo.
  • Tratar de la misma manera a cualquier persona, sin indiferencia, no tener en cuenta el cargo o posición que tiene.
  Voy acabando, debes de poner algo de tu parte para sacar beneficio del otro. Mantenerse en una posición dura no te da ninguna ventaja. Estas cualidades no son todas, por supuesto, identifica las tuyas y aprovechalas.

Mandos intermedios: maltratados e ignorados.

      Uno de los puestos mas complicados en las organizaciones corresponde a los mandos intermedios (lideres de equipo, coordinadores de grupo, etc), reciben y transmiten ordenes, ademas de estar pendiente de su personal. Están situados en la linea de fuego, tanto por arriba en la cadena de mando, como por abajo como enlace con los trabajadores. Su preparación tiene que ser adecuada, que se adapte con su carácter, ya que su perfil debe ser de mediador, muy dialogante y comprometido con la gente que está a su cargo, a su vez obedece ordenes de arriba y da explicaciones de su departamento.
3
     En el puesto  que ocupan estas personas suelen recibir quejas de todos y poco reconocimiento a su trabajo. Es el blanco de los problemas, por arriba le piden que los resuelva y por abajo le exigen soluciones, así que se encuentra en tierra de nadie, sin mas apoyo que su destreza y conocimiento de las rutinas de trabajo, como también su experiencia. Por ello, elegir a alguien sin conocimiento en este tipo de cargo supone un riesgo de que no este a la altura de las responsabilidades que le son asignadas.
    En mi opinión  una persona adecuada para que desarrolle estas funciones es aquella que lleva unos años en la empresa, tiene conocimiento de las maneras de trabajar, conoce con detalle al personal de los departamentos, se desenvuelve bien en momentos de presión  se puede anticipar a los problemas. Gracias a que sabe por donde se mueve es un valor seguro cuando hay que pedir favores, por supuesto esta implicado en la organización, tiene un punto de vista crítico a la vez que resolutivo en las reuniones, en resumen una persona que se siente parte de la empresa y quiere contribuir a su desarrollo.
4
      Pero por otro lado, no son comprendidos cuando piden mejoras y aportan ideas, pero a su vez le exigen resultados. Ignorados en el momento que traslada las demandas de sus empleados, pero eso si, presionados para pedir el máximo rendimiento a su gente y el aporte de soluciones.
     ¿Puede ser el mando intermedio amigo de sus trabajadores? Si sabe separar entre amistad y trabajo no creo que suponga ningún problema. Cuando tenga la necesidad de pedir algún favor para resolver cualquier problema, podrá contar con su gente gracias a ese lazo emocional que los une. Al igual que si un empleado le pide ayuda, no dudará en solucionarlo si está en su mano.
    Por tanto, los encargados, coordinadores o jefes de sección son personas poco valoradas y muy exigidas. Aunque parezcan el saco de boxeo de toda la escala de mando son imprescindibles ya que la ultima orden a la plantilla la dan ellos y ellos son lo que captan el sentir de los empleado. Es un puesto poco tenido en cuenta pero muy importante en la jerarquía de cualquier organización

El factor humano en las organizaciones y su sentimiento de pertenencia.

         No me canso de repetirlo, uno de los pilares más fuertes en los que se debe asentar una empresa es el factor humano, es decir, sus trabajadores. Ellos son la base y gracias a su importancia influyen en muchos aspectos para cualquier desarrollo en la organización. Por tanto ese sentimiento de pertenencia se tiene que trabajar en toda la escalera de mandos. Una plantilla implicada representa un equipo complicado de derrotar.
        Estar orgulloso de pertenecer a una empresa, trabajar por ello y transmitirlo supone un golpe de efecto en muchos aspectos:
  • De cara a la competencia: te estudiarán cómo puedes tener una plantilla cohesionada, analizaran como respondes a los momentos dificiles. Investigaran tus rutinas de trabajo para saber como sacas máxima rentabilidad a tus productos.
  • Los consumidores te verán como una empresa que trata bien a sus trabajadores. Los sueldos acordes a tu trabajo y conciliar la vida laboral con la familiar son cualidades que la gente tendrá en cuenta cuando valore la presencia de tus productos en los comercios (aunque también influye la calidad).
  • Para los socios, inversores o proveedores el mensaje de unidad y orgullo para la empresa supone ganar en seguridad, seriedad y responsabilidad. Tienen la tranquilidad de que cuando los momentos sean complicados, hay un gran equipo humano detrás que está en primera línea para solucionar los problemas.
3
                                                  PLANTILLA IMPLICADA
  Cuando todo va bien no hay problemas, el clima laboral es estupendo y el compañerismo se percibe en todos lados. ¿Que pasa cuando se complica la situación y llegan los problemas? ¿la plantilla se sentirá preparada? ¿sabe cómo reaccionar ante un conflicto? preguntas que tienes que plantearte para anticipar reacciones. Si de verdad tus trabajadores están implicados y orgullosos de la empresa, que tienen sentimiento de pertenencia, cualquier protocolo para actuar ante las complicaciones se interioriza rápidamente y podrás proceder con velocidad y convicción. Este mecanismo se activa gracias a que el orgullo de pertenecer a algo (empresa), gracias a eso logras demostrar tus habilidades, tener sueños y trabajar por tu futuro.
                                         PREOCUPACIÓN POR LA EMPRESA
  La preocupación cuando las cosas no van bien es evidente, una plantilla que participa en la empresa minimiza las inquietudes, se sienten fuertes para pelear por superar los obstáculos, se ayudan entre todos en conseguir soluciones, aportan tranquilidad y muchas veces puntos de vista que los directivos no tienen en cuenta. Tienen una visión más racional de los mecanismos que mueven la organización.
                                                FAVORES Y ESFUERZOS.
 
     Para que que ese sentimiento de pertenencia no decaiga hay que tratar con los trabajadores como personas. Por parte del equipo directivo atender sus demandas o al menos hacer lo posible por satisfacerlas, en el plano laboral y familiar. Los favores significan que ambas partes llegan a un acuerdo y se crea un lazo de unión, que cuando sea necesitado por parte de la organización, seguro que el empleado es el primero en ofrecer su ayuda. Son esfuerzo que se hacen por las dos partes, sino no hay un equilibro en ello se puede desgastar la relación entre ellas.
                                                          MOTIVACIÓN
     Por otro lado hay que destacar que motivado a la plantilla e incentivando la generación de ideas de mejora, cambio en los sistemas de trabajo, aportando conocimiento sobre los trabajos rutinarios se mantiene a una plantilla viva, con ambición y ganas de avanzar, esto repercute en la participación en la actividad organizativa.
                                                     COMPAÑERISMO
     Todos estos elementos combinados provocan el aumento del compañerismo entre secciones y departamentos, en definitiva en toda la empresa. Por tanto, el diseño de un plan con acciones concretas en cada punto es clave para obtener resultados y “cocinar” ese sentimiento.
     No vale para nada todo lo que he explicado si el trato entre todos es de persona a persona, hay que bajar del olimpo directivo y ver a los trabajadores como iguales, porque si no es así, no conseguiremos nada. En definitiva todos somos iguales, pero con cargos y responsabilidades diferentes y con un objetivo compartido.